Cuencos de Cuarzo

 

El sonido es utilizado desde hace miles de años por la humanidad para elevar la vibración y frecuencia del cuerpo, entrar en comunicación con lo divino y expandir la conciencia.

Debajo de la superficie todos estamos compuestos de frecuencias y vibraciones. Cuando perdemos conexión con las armonías que nos mantienen sanos, nuestros cuerpos enferman.

Cada parte del cuerpo y sus campos están vibrando continuamente . Ya sea un órgano, chakra, célula, tienen una frecuencia óptima sana. Cuando enfermamos, alguna parte de nosotros no está vibrando en armonía consigo misma, con las demás partes o con el entorno. Esta disonancia, llamada enfermedad, puede sanarse con sonido e intención, devolviendo a las partes enfermas su frecuencia sana.

Nuestros pensamientos, emociones y programaciones negativas, adoptan una forma densa, en forma de patrones de energía que se cristalizan en nuestros campos sutiles. Estos patrones cristalizados van penetrando gradualmente, hasta que, en última instancia, se manifiestan como la enfermedad en el cuerpo físico, nuestro campo electromagnético más denso.

El sonido es capaz de disolver estas cristalizaciones o energías potencialmente dañinas mucho antes de que lleguen al cuerpo físico. Esta es medicina preventiva en su estado más puro.

Mediante el empleo regular del sonido combinado con la intención, podemos empezar a vibrar de manera más rápida a un nivel celular y molecular. Esto recibe el nombre de subir la frecuencia. Un índice más elevado, crea mayores espacios entre las células, lo que las hace menos densas, evitando que las energías negativas o ajenas se nos adhieran fácilmente.

La terapia del sonido es una terapia holística que actúa en los estratos físico, emocional, mental y espiritual.

Se basa en el Principio de Resonancia ( el índice de vibración de un objeto se iguala al índice de vibración de otro objeto ).

Según este principio, al emitir los cuencos una vibración elevada, provocan una vibración por simpatía al que recibe la sesión y ambos, empiezan a vibrar al unísono; culminando en sanación, cuando el que recibe, acaba vibrando por si mismo, recuperando su propia frecuencia elevada.

¿ Que son los cuencos de cuarzo?

Los cuencos de cristal de cuarzo son vasijas circulares de cuarzo puro fundido a altas temperaturas y afinados a una nota musical. Hay cuencos de diferentes notas musicales y frecuencias.

Producen un sonido multidireccional debido a la estructura cristalocoidal líquida del cerebro. Este sonido único, rodea a la persona que lo recibe y éste, penetra en lo más profundo de las aguas celulares, reordenando eficazmente,  la frecuencia física y energética de cada Ser, semejante a un scanner acústico, monitorea y evalúa los desajustes vibratorios.

Por lo tanto, cuando los cuencos ejercen su manifestación acústica, la célula registra los códigos sonoros y los identifica como propios, la célula inteligente explora dentro de su memoria con el fin de identificar cuales son las frecuencias esenciales que requiere para sanar y modificar patrones mentales, emocionales y físicos desalineados.

La célula, solo captará e incorporará la gama de sonidos, que le sea necesario para alcanzar su propia autosanación. Cuando reconoce la escala sónica que te pertenece, la célula inteligente, automáticamente se abre desplegando el registro energético allí almacenado. En el momento preciso en el que la información celular permite que se revelen sus códigos, los impulsos biosónicos ingresan y reorganizan el modelo celular. De esta manera, logra modificar parte de las programaciones inconscientes latentes tales como: Miedos, conflictos, traumas, enfermedades, etc, generando en el Ser, procesos de intensa transmutación.

 

 

Se recomienda una sesión de Cuencos de cristal de cuarzo :

 

Insomnio, ansiedad, stress, cansancio, depresión.

Desequilibrio emocional, nervioso, circulatorio,óseo, hormonal.

Tumoraciones, piedras en el riñón (disuelve cristalizaciones ).

Regeneración del tejido cerebral, los vasos sanguíneos y los huesos.

Aumento de la producción de linfocitos T  Sistema inmune .

Equilibrio de los hemisferios cerebrales.

Concentración, creatividad, visión.

Aumento de la energía por medio de la estimulación del líquido cefalorraquídeo.

Equilibrio y limpieza de los chakras y del aura.

Armonización de espacios.